Afore: cómo elegir la mejor y cuánto vas a recibir al jubilarte

Por Cristian SotoActualizado el 21 de agosto de 202610 min de lectura
Ilustración de un reloj de arena cuyo contenido son monedas que se acumulan, sobre una línea de tiempo ascendente

Si trabajas formalmente en México, probablemente tu inversión más grande no sea tu casa ni tus ahorros: es tu Afore. Y probablemente no sepas en cuál estás, cuánto tienes ni cuánto te está cobrando.

No es descuido. Es que el sistema está diseñado para funcionar sin que hagas nada, y eso tiene un costo: la mayoría de la gente descubre lo que hay en su cuenta cuando ya no queda tiempo de arreglarlo.

La buena noticia es que hay tres decisiones que sí puedes tomar hoy, y las tres mueven bastante dinero.

Qué es tu Afore y de dónde sale el dinero

Una Afore es una Administradora de Fondos para el Retiro: una empresa privada, supervisada por la CONSAR, que invierte el dinero que se va acumulando en tu cuenta individual de retiro.

Ese dinero llega de tres lados: una parte la aporta tu patrón, otra tú vía descuento de nómina, y otra el Gobierno Federal (la llamada cuota social, mayor mientras menor es tu salario).

El punto importante es que ese porcentaje está subiendo. La reforma de pensiones estableció un aumento gradual de la aportación obligatoria total, que pasa de alrededor del 6.5 % del salario base a aproximadamente el 15 % hacia 2030, con la mayor parte del incremento a cargo del patrón. Es el cambio más relevante para quien todavía tiene décadas de trabajo por delante, y afecta directamente a los números que verás más abajo. Como el calendario puede ajustarse, verifica el porcentaje vigente en el portal de la CONSAR.

Tu saldo se invierte en una SIEFORE generacional, asignada según tu año de nacimiento. La lógica es sensata: si te faltan treinta años para el retiro, tu fondo puede asumir más riesgo a cambio de más rendimiento; si te faltan tres, se vuelve conservador para que una caída de mercado no te arruine justo al final. Ese ajuste es automático, no tienes que hacer nada.

Cómo elegir: el único indicador que importa

Aquí es donde casi todo el mundo se equivoca, porque compara lo que no debe.

Mucha gente elige por la comisión más baja. Otros por el rendimiento más alto del último año. Ambos criterios, por separado, llevan a decisiones malas: una Afore barata que invierte mal te deja peor que una un poco más cara que invierte bien, y el rendimiento de un solo año no dice nada sobre los próximos veinte.

El indicador correcto es el IRN, Indicador de Rendimiento Neto, que publica la CONSAR. El IRN ya combina las dos variables: es el rendimiento después de descontar comisiones, medido sobre periodos largos. Es, literalmente, el número diseñado para responder a la pregunta “¿en cuál me conviene estar?”.

Cómo usarlo bien:

  1. Entra al comparativo oficial de la CONSAR (gob.mx/consar).
  2. Busca el IRN de tu SIEFORE, es decir, la de tu año de nacimiento. Comparar el IRN de una generación distinta a la tuya no sirve de nada.
  3. Fíjate en el periodo más largo disponible, no en el más reciente.
  4. Compara también el servicio: qué tan fácil es consultar tu saldo, hacer aportaciones voluntarias desde una app o resolver un trámite. En un producto que vas a tener cuarenta años, esto pesa más de lo que parece.
Cuánto vale medio punto de rendimiento

Con una aportación de 1,725 pesos mensuales durante 30 años, la diferencia entre un rendimiento real del 4.0 % y uno del 4.5 % es de 112,706 pesos al final. Medio punto porcentual parece nada al año; en tres décadas es el precio de un coche. Por eso el IRN merece los quince minutos que toma revisarlo.

Cómo cambiarte de Afore

Cambiarte es gratuito y se hace desde la aplicación AforeMóvil o directamente con la Afore que quieres. El proceso te pedirá tu CURP, tu NSS, una identificación oficial y validación biométrica (huella o reconocimiento facial).

Cuatro cosas que conviene saber antes:

  • Puedes cambiarte una vez al año; más seguido solo si te mueves a una Afore con mejor IRN.
  • El traspaso no te cuesta nada y tu dinero no se detiene ni pierde rendimiento durante el proceso.
  • Nadie legítimo te va a cobrar por gestionarlo, ni necesitas intermediarios. Si alguien te pide dinero por “moverte de Afore”, es fraude.
  • Desconfía de quien te aborde en la calle o por teléfono ofreciendo cambiarte “porque te conviene”. Verifica siempre por tu cuenta el IRN antes de firmar nada.

Y aunque no pienses cambiarte: registra tu cuenta en AforeMóvil de todos modos. Es la manera más simple de saber cuánto tienes, revisar tus semanas cotizadas y detectar si un patrón dejó de aportar.

Cuánto vas a tener al jubilarte (con números)

Esta es la parte que nadie te enseña y que cambia por completo la conversación. Vamos con un ejemplo: salario base de 15,000 pesos mensuales, rendimiento real del 4 % anual (es decir, ya descontando la inflación, para que las cifras estén en poder adquisitivo de hoy).

Aportación totalEquivale aSaldo a 30 añosSaldo a 40 años
6.5 % (esquema anterior)975 /mes676,6981,152,412
11.5 % (promedio durante la transición)1,725 /mes1,197,2352,038,883
15 % (esquema pleno)2,250 /mes1,561,6112,659,413

Ahora la traducción a lo que importa: cuánto se puede retirar al mes. Usando la regla del 4 % —una referencia habitual para estimar un retiro sostenible—, un saldo de 1,200,000 pesos permitiría sacar alrededor de 4,000 pesos mensuales. Un saldo de 2,000,000, unos 6,667.

Léelo dos veces, porque ahí está el mensaje incómodo: alguien que cotizó treinta años con un sueldo de 15,000 pesos podría terminar con una pensión bastante menor que ese sueldo. El sistema está diseñado para cubrir una parte de tu retiro, no todo. Cualquier plan que dependa exclusivamente de la Afore va corto casi por definición.

Cálculos hechos con la fórmula de valor futuro de una anualidad, capitalización mensual, en términos reales. Tu caso variará según tu salario, tus semanas cotizadas, los periodos sin empleo formal y el rendimiento efectivo de tu SIEFORE.

Aportaciones voluntarias: el ajuste que más rinde

Si algo de lo anterior te preocupó, esta es la palanca disponible. Puedes aportar por tu cuenta desde AforeMóvil, en tiendas de conveniencia o por domiciliación, desde cantidades muy pequeñas.

Qué consigues aportando 500 pesos al mes, con el mismo 4 % real:

PlazoAportado por tiSaldo final
10 años60,00073,625
20 años120,000183,387
30 años180,000347,025

A 30 años, casi la mitad del saldo son rendimientos que no pusiste tú. Ese es todo el argumento del interés compuesto, y por eso el momento de empezar importa más que la cantidad.

Dos ventajas adicionales que suelen pasar desapercibidas:

  • Beneficio fiscal. Ciertas aportaciones voluntarias de largo plazo son deducibles de impuestos dentro de los límites que marca la ley. Consulta las reglas vigentes del SAT antes de contar con ello.
  • Disponibilidad flexible. Existen subcuentas de corto plazo que permiten retirar pasados unos meses, y otras de largo plazo con el beneficio fiscal a cambio de dejar el dinero quieto. Elige según para qué es el dinero.
Antes de aportar voluntariamente

Si traes deuda de tarjeta al 60 % anual, aportar a la Afore es mala idea: liquidar esa deuda te “rinde” un 60 % garantizado, muchísimo más que cualquier fondo. El orden sensato es: fondo de emergencia mínimo, luego deuda cara, y después aportaciones voluntarias. Aquí está el plan para lo segundo: cómo salir de deudas de tarjeta.

Si quieres ver qué pasa cambiando la aportación, los años o el rendimiento, la calculadora de interés compuesto hace la proyección con tus números y la ajusta por inflación.

Ley 73 y Ley 97: por qué esta fecha lo cambia todo

Hay una fecha que divide a los trabajadores mexicanos en dos mundos: el 1 de julio de 1997.

  • Si empezaste a cotizar al IMSS antes de esa fecha, perteneces a la Ley 73 y puedes elegir pensionarte bajo ese régimen, en el que la pensión se calcula por salario promedio y semanas cotizadas, no por el saldo de tu Afore. Para muchos trabajadores resulta considerablemente más generosa.
  • Si empezaste después, estás en la Ley 97: tu pensión depende del saldo acumulado en tu cuenta individual y de las semanas cotizadas.

Si estás en Ley 73, hay una estrategia que conviene conocer con tiempo: la Modalidad 40, que permite seguir cotizando de forma voluntaria tras dejar el empleo formal, con un salario elegido, para elevar el promedio que determinará tu pensión. Es una decisión de números que puede rendir muchísimo o no compensar, según tu caso, y hay que planearla con años de anticipación.

Si estás en Ley 97, lo que más te conviene vigilar son las semanas cotizadas: existe un mínimo para tener derecho a pensión, y ese mínimo ha ido subiendo de forma gradual. Consulta cuántas llevas en AforeMóvil y verifica el requisito vigente antes de tomar decisiones sobre trabajar en la informalidad.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor Afore en México?

No hay una respuesta única y permanente: depende de tu SIEFORE generacional y cambia con el tiempo. El criterio correcto es revisar el Indicador de Rendimiento Neto (IRN) de la CONSAR para tu año de nacimiento, en el periodo más largo disponible, y no guiarte por el rendimiento del último año ni solo por la comisión.

¿Cuánto me cobra mi Afore de comisión?

Las comisiones están topadas por ley y hoy son bastante similares entre administradoras, en el entorno de medio punto porcentual anual sobre el saldo. Precisamente por eso el IRN, que ya las descuenta, es mejor criterio que la comisión aislada. Consulta la cifra vigente en la CONSAR.

¿Puedo retirar dinero de mi Afore antes de jubilarme?

Solo en supuestos concretos: retiro por desempleo (con condiciones y límites) y retiro por matrimonio, además de lo que hayas puesto en subcuentas voluntarias de corto plazo. Ten presente que el retiro por desempleo te descuenta semanas cotizadas, lo que puede afectar tu derecho a pensión más adelante.

¿Qué pasa con mi Afore si me voy a trabajar a Estados Unidos?

Tu cuenta sigue existiendo y el saldo se mantiene invertido; simplemente dejan de entrar aportaciones patronales. Puedes seguir haciendo aportaciones voluntarias. Si acumulas también cotizaciones al sistema estadounidense, existen mecanismos de coordinación entre países, así que conviene informarse en ambas instituciones antes de asumir que se pierde algo.

¿Cambiarme de Afore es gratis?

Sí, completamente. El traspaso no tiene costo, no interrumpe el rendimiento de tu dinero y se puede hacer desde AforeMóvil. Nadie puede cobrarte por gestionarlo.

La enseñanza

Tu pensión no la decide el sistema: la deciden tres números que casi nadie mira a tiempo. El IRN de tu Afore, tus semanas cotizadas y cuánto aportas por encima de lo obligatorio. Ninguno requiere ser experto ni tener mucho dinero, solo entrar una vez al año a revisarlos. La trampa de las decisiones de retiro es que sus consecuencias tardan décadas en aparecer, así que se posponen sin sentir el costo. Y cuando por fin se siente, ya no hay tiempo para el interés compuesto, que es justo lo único que hacía el trabajo pesado.

Aviso importante: este articulo tiene fines educativos y divulgativos. No es asesoria financiera, fiscal ni legal personalizada, y no conocemos tu situacion concreta. Las cifras, tasas, comisiones y reglas que mencionamos cambian con el tiempo: verificalas siempre en la fuente oficial antes de tomar una decision con tu dinero. Si vas a contratar un producto financiero importante, consulta a un profesional acreditado.
Cristian Soto

Cristian Soto

Soy Cristian Soto, creador de Aprende Finanzas. No soy asesor financiero certificado ni trabajo para ningún banco: soy alguien que se cansó de que le explicaran el dinero con tecnicismos y decidió escribir lo que le habría gustado leer. Cada artículo lo contrasto con fuentes oficiales (Banxico, CONDUSEF, SAT, CFPB, IRS) y compruebo los números con hoja de cálculo antes de publicarlo. Cuando algo no lo sé o depende de tu caso, lo digo en lugar de inventarlo.

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