Qué es el CAT y por qué el crédito de la mensualidad más baja suele ser el más caro

Por Cristian SotoActualizado el 21 de agosto de 20269 min de lectura
Ilustración de una balanza con una moneda pequeña de un lado y una pila alta de monedas del otro

Dos ofertas para el mismo préstamo de 30,000 pesos. La primera te pide 1,650 pesos al mes durante 24 meses. La segunda, 1,290 al mes durante 36. La segunda se siente más cómoda, más ligera, más manejable.

La segunda te cuesta 7,740 pesos más.

Esa diferencia no aparece en el anuncio, no la menciona el ejecutivo y no se nota mirando la mensualidad. Solo aparece si miras un número que por ley tiene que estar en el contrato y que casi nadie sabe interpretar: el CAT.

Qué es el CAT y qué incluye

CAT significa Costo Anual Total. Es una medida creada por el Banco de México precisamente para resolver el problema de este artículo: que dos créditos con costos muy distintos parezcan iguales.

La diferencia clave con la tasa de interés es lo que mete dentro. La tasa solo mide el interés. El CAT mete todo lo que te cobran por el crédito:

  • los intereses,
  • la comisión de apertura o de disposición,
  • comisiones periódicas de administración o manejo,
  • seguros que sean obligatorios para obtener el crédito,
  • y el efecto del plazo, es decir, cuánto tiempo cargas con ese costo.

Todo eso se expresa como un porcentaje anual. Por eso un crédito puede anunciar “18 % de interés” y tener un CAT del 40 %: la diferencia son las comisiones y los seguros que no aparecían en el titular.

Cómo leer un CAT

El CAT que ves en la publicidad suele venir con la coletilla “sin IVA” y “informativo”, y se calcula sobre un caso típico, no sobre el tuyo. El que importa es el CAT de tu contrato, calculado con tu monto, tu plazo y tus comisiones. Si vas a firmar, pídelo por escrito. Está obligado a dártelo.

El ejemplo completo, con las dos ofertas

Volvamos a los 30,000 pesos. Estas son las dos ofertas con todo el detalle:

Oferta AOferta B
Monto solicitado30,00030,000
Comisión de aperturaNinguna3 % = 900 (se descuenta del depósito)
Dinero que recibes30,00029,100
Plazo24 meses36 meses
Mensualidad1,6501,290
Suma de mensualidades39,60046,440
Costo total del crédito9,60017,340
CAT aproximado32.2 %39.0 %

La oferta B tiene la mensualidad más baja y es, con diferencia, la más cara. Pagas 7,740 pesos más por el mismo dinero. Y el CAT lo detecta sin que tengas que hacer ninguna cuenta: 39.0 contra 32.2.

Cómo se calcularon estas cifras: el CAT es la tasa anual que iguala el valor presente de todos los pagos con el dinero que efectivamente recibes. Lo resolvimos por aproximación numérica y validamos el método contra un caso de control con resultado conocido. Puedes reproducirlo con la función TIR de cualquier hoja de cálculo.

Por qué la mensualidad baja engaña

No es que la gente sea ingenua. Es que la mensualidad es el único número que se puede comparar con la realidad inmediata: tu sueldo. “¿Me caben 1,290 al mes?” es una pregunta que sabes responder. “¿Es razonable un CAT del 39 %?” no.

Y quien vende el crédito lo sabe. Por eso la conversación siempre se conduce hacia el pago mensual, y por eso alargar el plazo es la herramienta favorita para hacer que algo “quepa”.

Estirar el plazo hace dos cosas al mismo tiempo:

  1. Baja la mensualidad, lo que se siente bien hoy.
  2. Sube el costo total, porque pagas intereses durante más meses sobre un saldo que baja más despacio.

Esto no significa que un plazo largo sea siempre malo. Si la alternativa es una mensualidad que no puedes pagar y acabar en mora, el plazo largo es la decisión correcta. Lo que hay que evitar es elegirlo creyendo que es más barato. Es una decisión de flujo de efectivo, no de precio.

La pregunta que desarma cualquier oferta

Cuando te presenten un crédito, no preguntes cuánto pago al mes. Pregunta: “¿cuánto voy a haber pagado en total al terminar, y cuánto dinero me van a depositar hoy?”. Con esos dos números tienes el costo real, sin necesidad de entender ninguna fórmula. Si el ejecutivo evita responder, ya aprendiste algo importante sobre la oferta.

Lo que el CAT no te dice

El CAT es la mejor herramienta que tienes, pero no es perfecta. Conviene saber dónde termina su utilidad:

  • No incluye lo que no es obligatorio. Un seguro opcional que te “recomiendan mucho” queda fuera del cálculo, aunque acabes pagándolo.
  • No incluye penalizaciones futuras. Los intereses moratorios, la comisión por pago tardío o el cargo por prepago no entran. Léelos aparte en el contrato.
  • Supone que pagas exactamente según el calendario. Si adelantas pagos, tu costo real será menor que el CAT; si te atrasas, mayor.
  • En tarjetas de crédito es solo orientativo. Depende de cuánto uses y de si liquidas o no cada mes. Si pagas el total antes de la fecha límite, tu costo real puede ser cero.
  • Solo compara créditos entre sí. No te dice si necesitas el crédito, que suele ser la pregunta más importante.

Cómo comparar créditos en cinco minutos

Un procedimiento que puedes aplicar tal cual, incluso desde el celular en la sucursal:

  1. Pide el CAT de tu caso concreto, no el publicitario. Anótalo.
  2. Pregunta cuánto te depositan realmente, después de descontar comisiones de apertura.
  3. Multiplica mensualidad por número de pagos. Ese es el total que saldrá de tu bolsillo.
  4. Resta: total pagado menos dinero recibido = costo del crédito en pesos. Este número, en pesos y no en porcentaje, es el que de verdad duele y el que mejor se compara.
  5. Revisa tres cláusulas: seguros obligatorios, comisión por pago anticipado y tasa moratoria. Un crédito que penaliza adelantar pagos es peor de lo que su CAT sugiere, porque te quita la opción de salir antes.
  6. Compara siempre a igualdad de plazo. Si una oferta es a 24 meses y otra a 36, pide a ambas una cotización al mismo plazo. Ahí las diferencias reales saltan a la vista.

Y una regla de higiene financiera: si el crédito es para consumo y el CAT supera el 50 %, párate a pensar si la compra puede esperar tres meses de ahorro. A esas tasas, esperar casi siempre gana. Si el crédito es para salir de otras deudas más caras, revisa antes el plan de pago de tarjetas, porque a veces no hace falta pedir nada.

El equivalente en Estados Unidos: el APR

Si manejas crédito en Estados Unidos, el concepto existe con otro nombre: APR (Annual Percentage Rate), regulado por la Truth in Lending Act. Igual que el CAT, incluye intereses y ciertos cargos, y debe aparecer en la documentación antes de firmar.

Dos diferencias prácticas que conviene tener claras:

  • El APR estadounidense suele expresarse como tasa nominal anual, mientras que el CAT mexicano es una tasa efectiva. Por eso no se comparan de forma directa entre países.
  • En tarjetas de crédito estadounidenses conviven varios APR en un mismo contrato: uno para compras, otro para cash advances (casi siempre más alto y sin periodo de gracia) y otro penal si te atrasas. Míralos por separado.

Si estás construyendo tu historial allá, te interesa también cómo construir crédito en Estados Unidos desde cero.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre la tasa de interés y el CAT?

La tasa mide solo el interés. El CAT mide el costo total anualizado: interés más comisiones, seguros obligatorios y el efecto del plazo. Por eso un crédito con tasa baja puede tener un CAT alto, y el CAT es siempre el número más honesto para comparar.

¿Un CAT alto significa que el crédito es malo?

Significa que es caro, que no siempre es lo mismo. Un crédito caro puede ser la mejor opción disponible en una emergencia real, o si sustituye a otra deuda todavía más cara. Lo que no debe pasar es que lo firmes sin saber que es caro.

¿Por qué el CAT de las tarjetas de crédito es tan alto?

Porque es crédito sin garantía, de disposición inmediata, con costos de administración altos y un porcentaje de impago considerable. Aun así, si pagas el saldo completo antes de la fecha límite cada mes, tu costo real puede ser prácticamente cero: el CAT alto solo se materializa si arrastras saldo.

¿Conviene siempre el plazo más corto?

En costo total, sí: menos meses significan menos intereses. En la práctica, no siempre: si la mensualidad corta te deja sin margen y acabas atrasándote, sale peor. Elige el plazo más corto que puedas sostener con holgura, no el más corto posible.

¿Dónde encuentro el CAT de un crédito?

En la publicidad debe aparecer un CAT informativo, y en el contrato y en la carátula del producto debe estar el CAT correspondiente a tus condiciones. Si te lo niegan, es motivo de queja ante la CONDUSEF.

La enseñanza

Todo crédito se vende por la mensualidad y se paga por el total. Quien te ofrece dinero prestado siempre va a llevar la conversación al número que cabe en tu sueldo, porque es el que se siente inofensivo. Tu trabajo consiste en devolverla, cada vez, a los dos números que importan: cuánto recibo hoy y cuánto habré entregado al final. La diferencia entre ambos es el precio real, y con ese precio en la mano se puede decidir con la cabeza fría, incluso aceptar un crédito caro si hace falta. Lo que no se puede es decidir bien sin mirarlo.

Aviso importante: este articulo tiene fines educativos y divulgativos. No es asesoria financiera, fiscal ni legal personalizada, y no conocemos tu situacion concreta. Las cifras, tasas, comisiones y reglas que mencionamos cambian con el tiempo: verificalas siempre en la fuente oficial antes de tomar una decision con tu dinero. Si vas a contratar un producto financiero importante, consulta a un profesional acreditado.
Cristian Soto

Cristian Soto

Soy Cristian Soto, creador de Aprende Finanzas. No soy asesor financiero certificado ni trabajo para ningún banco: soy alguien que se cansó de que le explicaran el dinero con tecnicismos y decidió escribir lo que le habría gustado leer. Cada artículo lo contrasto con fuentes oficiales (Banxico, CONDUSEF, SAT, CFPB, IRS) y compruebo los números con hoja de cálculo antes de publicarlo. Cuando algo no lo sé o depende de tu caso, lo digo en lugar de inventarlo.

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